Yaoi en el Aire

Historias de temática yaoi (chico x chico) desde para todos los públicos hasta +18. Historia creadas por Neko-Chan y Chen. Los personajes no nos pertenecen, las historias si.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Swimming Dance (XIII)

Casa de Makoto.

Todo se había terminado. Había perdido a Haru para siempre. Rin había ganado la batalla y me dolía haber salido perdedor. Rin no quería a Haru ni la mitad de lo que yo le amaba.

Haru no me contestaba a las llamadas ni a los mensajes. Había salido ha buscarle, pero no había dado con el. Ya no sabía dónde buscar. Ni en la piscina le había encontrado. ¿Y si...? Nagisa podía llegar a saber algo.

Cogi el móvil y con dedos temblorosos, marqué el teléfono de su casa.

-Venga. Venga. Venga.

-¿Sí?

-Rei, hola soy Makoto.

-Makoto-senpai, ¿Sucede algo?

-¿Podría hablar con Nagisa?

-Si es por Haruka-senpai,  no está aquí.

-No está....

Ya no sabía dónde podría estar. Empecé a llorar.

-No, acaba de salir de aquí hace unos minutos.

-Rei, ¿sabes a donde ha ido?

-Creo que ha buscarte.

-Gracias. Gracias Rei. Da recuerdos a Nagisa.

Colgué. Cogi la chaqueta y salí en la búsqueda de Haru. Sabia donde estaba. Y no me equivoqué.

-Has tardado.

Estaba en la sombra del cerezo donde de pequeños dejamos plasmados nuestros deseos.

-Me tenias preocupado.

-Necesitaba tiempo para pensar.

-¿Y que has pensado?

-En el tiempo que estuve en casa de Nagisa y Rei me di cuenta de las veces que uno se equivocaba y el otro le perdonaba y le ayudaba.

-Se quieren mucho.

-Me di cuenta de que si quieres a alguien, tienes que perdonarle aunque te te haya hecho mucho daño.

-Entonces volverás con Rin... Era de esperar. Se muy feliz Haru.

Empecé a andar. Volví a llorar. Ahora si que este era el final. Mi final.

-Makoto espera.

Me giré y me abrazó ocultando la cara en mi pecho.

-¿Haru?

-Yo te quiero a ti. Hace poco me di cuenta de que a quien de verdad quería era a ti y te he perdonado todo el daño que me hiciste en el pasado. Quiero estar contigo.

No pude decir nada más. Le besé como nunca le había besado. Me sentía tan feliz. No le había perdido. Ni mucho menos. Todo esto había conseguido que mi relación con Haru se hiciese muchísimo más fuerte. Tanto que nada la podría romper. Ni un tiburón conseguiría hacerlo. Tal vez nunca conseguiríamos llegar a ser como Nagisa y Rei, pero podríamos intentarlo.

¿FIN?

ESCRITO POR : NEKO-CHAN

jueves, 11 de septiembre de 2014

Swimming Dance (XII)

Casa de Rei y Nagisa.

Por fin Haru-Chan decidió salir de su habitación para comer algo. Rei-Chan y yo le preparamos una gran comida, pero solo tomó sopa y arroz. Entonces, abrí la boca... Para meter la pata como siempre.

-Haru-Chan, ¿Puedo preguntarte algo?

-Si. Claro.

-¿Por qué te fuiste con Rin-Chan a Australia si querías a Mako-Chan?

-¡Nagisa-Kun!  No le preguntes esas cosas.

-No pasa nada. Pues fue algo impulsivo.

~~~ Dos años antes ~~~

Desde la ruptura tan dolorosa con Makoto había pasado mucho con Rin. Tenia razón en eso de que se había vuelto más fuerte. Me sentía muy agusto a su lado, pero mi corazón no terminaba de recuperarse. Sabia que Rin estaba enamorado de mi y yo sentía algo por él, pero el dolor que había dejado Makoto lo nublaba todo.

Me desperté y vi que Rin me observaba. El me sonrió. No éramos pareja, lo único es que le había pedido que se mudara a mi casa para poder tenerle cerca si necesitaba un abrazo. Él accedió casi al instante. Me acurrucado más cerca de él y oculta la cara en su pecho. Él me abrazó y me dio un beso en la cabeza.

Él me colmaba de atenciones y yo no era capaz de devolvérselo. Cuando lo intentaba, yo acababa llorando y él me abrazaba hasta que me calmaba del todo.

-¿Ha dormido bien mi delfín?

-Más o menos.

-¿Quieres que te prepare el desayuno?

-Si pero...

-¿Sí?

-¿Podríamos quedarnos un rato más así?

-Claro.

Permanecimos así durante un rato más. Me armé de valor y le di un pequeño beso en los labios. Fue corto pero lo suficientemente largo para darme cuenta de que mi corazón ya se había recuperado y, además, lo que sentía hacia él, había vuelto con más fuerza.

-Rin...

-Dime Haru.

-Te quiero.

-Yo también te quiero. Creí que nunca oiría esas palabras salir de tus labios.

Y de esa forma Rin y yo empezamos a salir. 

Todo fue muy bonito, hasta ese dia.

Nagisa nos llamó porque quería nuestra opinión para un nuevo proyecto: que montasemos una academia de natación. Aceptamos quedar con el para hablar del tema. Quedamos por la tarde en la cafetería que había cerca de donde yo trabajaba de cocinero. Cuando llegué, solo estaba Rin. Me senté a su lado y le di un pequeño beso en los labios. Poco después, aparecieron Nagisa y Rei. Estuvimos hablando de todo y de nada a la vez mientras esperábamos a Makoto. Cuando llegó Makoto, no fui capaz de mirarle a los ojos. Rin me acarició la mano por debajo de la mesa para tranquilizame. Al final, los cinco accedemos a abrir la academia. Nagisa, Makoto, Rin y yo como profesores y Rei y Kou administrando el dinero. 

Al cabo del tiempo, pudimos ver que la idea de la academia había sido acertada. A Rin se le ocurrió la idea de montar otra academia en otro sitio. En Australia por ejemplo. Recuerdo la cara de Makoto cuando Rin dijo que yo iría con el para que nuestra relación no se rompiera.

-No puedes irte Haru. 

-¿Por qué no? 

-Porque tu sitio está aquí. Con nosotros. Conmigo. 

-Pero yo no quiero estar contigo. Ya no te quiero. Rin es al que quiero.

-Pero Haru...

-No Makoto. Se acabó. Me hiciste mucho daño. Me dijiste cosas que me rompieron el corazón. 

-Yo no quería...

-¿No querías llamarme mal bicho, embaucador o zorra? 

-No debí decirlo. Lo siento.

-Ni se te ocurra disculparte porque nunca te perdonaré. ¡TE ODIO MAKOTO TACHIBANA! 

A los pocos días, Rin, Kou y yo cogimos el vuelo yo me llevó a la perdición.

~~~ Actualidad ~~~

La historia de Haru-Chan nos había dejado helados.

-Haru-Chan...

-Estoy bien Nagisa. No os preocupéis por mi. Me lo merezco.

-No te mereces eso Haruka-senpai. 

-Si me lo merezco Rei.

-Haru-Chan, una cosa más. 

-Dime Nagisa. 

-¿Qué sientes ahora por ellos?

Se quedó un rato callado antes de volver a hablar. 

-A Rin le odio por lo que me hizo y a Makoto... A Makoto aun le quiero. 

-Pues digaselo Haruka-senpai. 

Haru-Chan asintió. Se levantó y se fue corriendo a buscar a su amor.

CONTINUARA....

ESCRITO POR : NEKO-CHAN

lunes, 8 de septiembre de 2014

Swimming Dance (XI)

Centro comercial

Desde que me fui a Australia siempre estuve pensando en Haru. No me lo podía quitar de la cabeza. Todas las noches soñaba con el y me dolía que al despertar el no estuviera. Cuando volví y le volví a ver, la verdad es que me pasé de borde con ellos. Sobre todo con Haru.

Entonces, vi la oportunidad perfecta para poder decirle todo lo que sentía por él.

Me encontraba en la sección deportiva del centro comercial cuando les vi, los celos se me dispararon. Ver de esa forma a Haru con Makoto, verles así de cerca, me mataba. Hice lo posible para que Haru me viera. Y lo hizo. Salí de allí y me dirigí al pequeño parque que había fuera. Pocos segundos después apareció Haru. Sólo. Punto para mi.  Empezamos a hablar.

-¿Qué hacés aquí Rin?

-Solo quería hablar contigo.

-Pues ya lo estas haciendo.

-Se que me comporté como un gran idiota pero todo tiene una explicación.

-¿Cuál?

-Estoy celoso. Odio verte con Makoto y que esteis tan cerca. Porque...

Me paré. No sabia si era una buena idea seguir hablando, pero ahora no podía parar.

-Mira Rin, no tengo ganas de perder el tiempo. Me voy.

Vi como empezaba a caminar. No podía permitir que se fuera. Corrí hasta darle alcance y le agarré haciendo que su espalda diera contra la valla.


-Hace tiempo te dije que me volvería más fuerte y vendría a por ti y nos iríamos juntos. Pues a eso he venido, porque... Porque te quiero Haru.

Fui a besarle pero quitó la cara.

-Estoy saliendo con Makoto. Lo siento.

-Algún día el te dejará. ¿Y sabes? Yo estaré ahí para que puedas llorar en mi hombro.

Y así fue. A los pocos días, Haru me llamó para decirme si podíamos hablar. Le dije que viniera al Samezuka. Allí podríamos hablar más tranquilamente. A los quince minutos, Haru me llamó diciendo que estaba en la puerta de mi instituto. Pero antes de bajar tenia que ocuparme de otra cosa. Nitori. 

-¿Quien le ha llamado Rin-senpai? 

-No te interesa. 

-Digamelo Rin-senpai. 

-¡No voy a hacerlo! 

-Cuentemelo Rin-senpai. 

-¡Qué no Nitori! Me voy que ya llego tarde. 

En el camino a la calle,  me encontré con Nagisa. ¿A donde iría?  Lo cierto es que en esa época aun no conocíamos a Rei pero Nagisa ya buscaba nuevo miembro para su club. Según me había dicho mi hermana. 

Encontré a Haru y al verle me dio algo. Tenia ojeras y los ojos rojos por haber llorado. Al verme, corrió hacia mi y me abrazo volviendo a llorar. 

-Makoto me ha dejado.

-Shhh... Tranquilo.... Yo cuidaré de ti.

Haru me miró con los ojos llenos de lágrimas y me besó. Yo correspondí a su beso. Era feliz y a la vez no era feliz. No quería ver triste a Haru. Había sido yo el culpable de que Makoto le dejara. Sabia que nos estaba viendo cuando estábamos hablando. Intuía que Haru sentía algo por mi y lo utilicé a mi favor.

Soy como un tiburón, acechando a mi presa para atacar en el momento justo.

CONTINUARA

ESCRITO POR : NEKO-CHAN


Un día de perros (IV)

La cosa quedó así tras una larga charla:

Se suspendían los partidos amistoso y el entrenamiento para Kagami (y obviamente Kuroko) hasta que aquello se solucionara; en caso de que tras dos semanas no se supiera nada, Kagami volvería a la cancha y le darían tiempo al tiempo.

Aquella resolución aterrorizo al dúo. Lo que había parecido una broma al principio del día se estaba transformando, y rápido, en un pesadilla.

No solo estaban todas las consecuencias que el no solucionarlo a tiempo traería, al fin y al cabo la familia de Kuroko volvería del crucero en algún momento, si no que quedaba lo principal para ellos: El Baloncesto.

Para Kagami y Kuroko el baloncesto era lo más importante, no se imaginaban una vida sin él, y uno de los dos puede que nunca volviera a jugar.....Kagami no quería ni pensar en que existía la posibilidad de no volver a recibir los pases de Kuroko y el que fuera un perro no lo mejoraba. Al fin y al cabo él......

Intercambiaron miradas, ninguno de los dos estaba dispuesto a rendirse sin antes agotar todas la posibilidades.

Tras unos incómodos segundos de silencio, Riko dio por terminado el entrenamiento, y los jugadores de Seirin y los Milagros se separaron cada uno camino a su casa, moral por los suelos.

Con Aomine y Kise:

El frio del invierno se introducía entre sus ropas y hacía visible sus respiraciones. La calle estaba medianamente transitada con oficinistas que se apresuraban en volver a casa después de las largas horas de trabajo,niños de primaria que corrían inmunes al frio, familias que realizaban las últimas compras del día....

Aomine fijó su mirada en el rubio que caminaba a su lado, en silencio y con su mirada dorada perdida. Era antinatural verlo tan callado y poco entusiasta, pues no había dicho nada desde que habían salido del gimnasio de Seirin.

-¿Crees que esto se solucionara pronto?- la inesperada pregunta del rubio lo sobre saltó de su observación-Se que parece que no pero estoy bastante seguro que Kagamicchi conoce a la perfección sus sentimientos....y...su cara en ese momento....como si se derrumbara su mundo....y Kurokocchi...yo...- prosiguió con la respiración entrecortada y lagrimas derramándose. A pesar de que solía aparentar superficial, Kise era seguramente el que más conectaba con los demás y por eso....Bah! Que le dieran a la gente!

De un movimiento atrajo al rubio hacia si rodeándolo con los brazos y sujetándolo fuerte,

-Entiendo a ese idiota de Kagami, cuando imagino que algo pudiera pasarte a ti....la desesperación me consume, pero ellos dos son fuertes estoy seguro de que se arreglara Ryouta- le susurró mientras le acariciaba el pelo. Para él, esas muestras de cariño eran muy raras pues nunca sabía muy bien que hacer ni expresar correctamente sus sentimientos, por lo que solía meter la pata a lo grande. Kise se relajó ante la familiar calidez y las palabras del otro.

-Woaa!! Aominecchi!! Nunca pensé que fueras tan emotivo!!- Kise seguía teniendo la nariz y los ojos enrojecidos de llorar, pero una ligera sonrisa empezaba a volver a su rostro- Gracias Daiki-

¡Ah!....que labios más fríos tenía.

Midorima y Takao:

Takao miró por la ventana el bullicio de gente, pronto sería navidad y se notaba en el ambiente,tendría que buscar regalos. 

El olor de chocolate asaltó su nariz repentinamente, redirigiendo su atención hacia la cocina, no era muy frecuente que su compañero prepara tal delicia para el paladar pues no le gustaba especialmente el dulce. Atravesando el salón, se apoyó en la puerta que separaba las dos estancias,

-Ara Ara Shin-chan....¿Tu preparando chocolate?-

-¿Hay algún problema en ello?- respondió el peliverde levantando una ceja y fulminándolo con la mirada

-¡¡Para nada, ya sabes que adoro tu chocolate!!- rió mientras se acercaba al más alto y saltaba a su espalda

- ¡TAKAO! ¡ESTOY COCINANDO!- gritó Midorima ante el peso extra en su espalda( aunque no hizo movimiento alguno para quitarlo)

-......Te sientes culpable- murmuró el pelinegro apoyando su barbilla en el hombro de su compañero, a Takao le encantaba encaramarse a su Shin-chan, era algo que solo él tenía permitido. Midorima era alto,cálido y muy cómodo de achuchar, por lo que tenía que estar conteniéndose siempre para no asaltarlo en público.

-Claro que sí, si no hubiera aceptado el libro de aquel extraño ni se lo hubiera prestado a Kuroko para que lo ojeara no estaríamos en este lío- gruño con un suspiro- No se como pude ser tan descuidado y simplemente creerme lo que ese tipo me dijo-

-Tranquilo Shin-chan, se arreglará-

-Lo se-

-EHHHHH?!-

-Tengo varias sospechas de quien podría saber sobre esto, además de que conforme más lo pienso más me suena el desconocido que me dio el libro....tengo la sensación de que lo he visto en algún sitio antes....-

-¡¿EN SERIO SHIN_CHAN!? ERES EL MEJOR!!-

-Si, y tampoco hay que olvidar que los Leo y los Aquario tienen una alta compatibilidad-

-Pufff, ya decía y que te faltaba por decir algo-

Midorima sonrió, mientras Takao seguía riendo.

Mientras tanto, en una modesta casa de Tokyo:

Furihata Kouki estaba temblando más que un flan, no podía sujetar la taza de té sin derramarla. Nada que ver con su compañero. 

Akashi Seijurou (si,si, ese Akashi) el apodado Emperador, se encontraba sentado bien agusto en el salón de una modesta casa de Tokyo bebiendo té con un tembloroso chico entre sus piernas. 

Sinceramente, la normalidad y la tranquilidad de todo aquello le encantaba. Su novio era un chico de vida normal y aspecto normal (aunque muy adorable y erótico cuando lo tenía bajo él en el dorm- EJEM) que vivía en una casa normal y tenia padres normales,etc etc Nada que ver con toda la seriedad y la estricta vida a la que le sometía su padre. 

Cuando estaba con Kouki ser formal y correcto no importaba, podía comportarse como cualquier adolescente de su edad y, por eso, era realmente feliz en eso momentos.

Y ahí estaba el problema, al menos para Furihata y para el resto del mundo. No hay que malinterpretar,Furi amaba al pelirrojo (el como llegó a hacerlo es una historia para otro momento...) y le encantaba que su Sei quisiera compartir su felicidad con el resto, solo que estaba en desacuerdo con los métodos.

Al parecer Akashi había notado el malestar del chico,pues aprovechó ese momento para dejar un beso en la desprotegida nuca del moreno,

-No te preocupes Kouki, todo va según lo planeado- dijo entre pequeños besos y mordiscos

-P-Pero S-sei-san...!- la frase fue interrumpida por los labio del otro, que se aseguró de dejarlo sin aliento

-No te preocupes, dejamelo todo a mi Kouki, ahora, vamos a jugar-

Ni que decir tiene que Kouki no pensó en nada de eso durante toda la noche.....

CONTINUARA...

ESCRITO POR: CHEN

viernes, 5 de septiembre de 2014

Lo raro abunda, pero emociona

-¡No voy a hacerlo!

-Cuentemelo Rin-senpai.

-¡Qué no Nitori! Me voy que ya llego tarde.

Seguro que os estaréis preguntando que que narices sucede aquí.  ¿Una pelea de enamorados? Si y no. Como explicarlo sin adelantar acontecimientos. Será mejor que lo explique desde el principio.

Nitori Aiichiro, un chico bajito de pelo gris y ojos azules, siempre se ha sentido diferente. Desde pequeño,  Nitori se dio cuanta de que las niñas no le llamaban la atención. Además, no entendí porque todos los chicos de su clase se fijaban en ellas. "¿Es que no se dan cuenta de los guapos que son todos?" Se preguntaba constantemente Nitori.

Fueron pasando los años y Nitori se daba cada vez más cuenta de los sentimientos que inspiraban las personas en él. A él no le atraían las chicas, sino que se sentía atraído por uno de sus compañeros de clase. Entonces, en pequeño Nitori, sufrió la peor de las experiencias.

A Nitori le gustaba uno de sus compañeros de clase, Yuki. Un día,  Nitori se armó de valor y le dijo a ese chico lo que sentía por el pero el chico le miró con cara rara y se fue. A los pocos días, ese chico le hizo creer que él también sentía lo mismo y le dijo que le esperara detrás de la escuela, en ese parquecito que ocultaba la maleza. Craso error el de Nitori al creerle e ir allí. Cuando llegó, creyó que Yuki no vendría o que se había cansado de esperarle. Yuki llegó y a Nitori se le aceleró el corazón. Detrás de Yuki, apareció el resto del grupo con el que siempre iba.  "Algo va mal.  Esto no me gusta nada." Pensó Nitori. Intentó huir, pero ya le habían cerrado el paso. Tembló. Los chicos le golpearon,  le empujaron hasta hacerle caer y le patearon mientras se reían de él y le insultaban.

Cuando Nitori consiguió llegar a casa, sus padres tomaron medidas. Se mudaron de barrio y le cambiaron de instituto. Su nuevo instituto tenia habitaciones para internos y a petición suya, sus padres accedieron a que se quedara allí.

El instituto Samezuka era uno de los mejores institutos de la zona y el más representativo en natación. Asique nada más llegar y dejar las maletas (una bolsa llena de ropa y una mochila con algunos recuerdos y libros), bajo para hablar con Seijuro Mikoshiba, el capitán capitán del equipo para apuntarse al equipo (en estilo braza de pecho). Y así lo hizo. Después, caminó por los pasillos para familiarizarse con el lugar.  A la vuelta a su habitación, se dio cuenta de que se había perdido. Dobló una esquina y chocó con alguien.

-Disculpeme.

-Ten más cuidado hombre.

Miró al chico y se quedó medio embobado. El chico era delgado, alto, musculoso, pelirrojo con ojos rojos y dientes afilados como los de un tiburón.  Podría decirse que fue un amor a primera vista. Un flechazo instantáneo.

-¿Sucede algo?

-Esto... Me he perdido y no se como llegar a mi habitación.

-Tranquilo.  Yo te llevaré.

-Gracias.

Empezamos a caminar por los pasillos hasta llegar a las habitaciones.

-¿Cual es tu habitación?

-Es la... 148.

-Anda, que coincidencia. Vamos a ser compañeros de habitación.

-Qué alegría. Por cierto, me llamo Nitori Aiichiro.

-Yo Rin Matsuoka.

Rin y Nitori se llevaban bien, pero Nitori se dio cuenta de que jamás podría contarle sus sentimientos porque temía que le volviesen a pegar.

Volvamos al momento donde hemos empezado la historia.

Nitori se quedó con las ganas de saber a donde iba Rin. Pensó que iría con Haru y sus otros amigos y los celos le consumían.  No podía soportarlo. Se tumbó en la cama y continuó leyendo un libro que le habían prestado. Oyó la puerta y su corazón se aceleró. Seguro que Rin había vuelto porque quería estar con el. Se levantó y abrió la puerta. Se llevó una desilusión.

-Hola Nagisa.

-Hola Ai-Chan. ¿Está Rin-Rin?

-No, Rin-senpai se acaba de ir. Creí que había quedado con vosotros.

-Conmigo al menos no. ¿Puedo pasar?

-Si claro.

Le dejó pasar y se sentó en su cama. Nagisa Hazuki era bajito (como Nitori), con el pelo rubio y los ojos morados. Su mirada era cautivadora, atrayente y podría decirse, que le atraía un poco a Nitori.

Nitori se sentó en una silla ya que así podría admirarle desde cerca sin que el otro sospechara.

-¿Qué querías Nagisa?

-Pues verás... Yo quería hablar contigo...

-¿Conmigo?

-Sí...

Entre curioso y sorprendido, Nitori se sentó al lado de Nagisa. ¿Qué tendría que hablar el rubio con él?

-Bueno, pues dime. ¿De que querías hablarme?

Durante unos instantes, Nagisa pareció dudar. No dijo nada. En vez de hablar con palabras, habló con sentimientos. Con actos. Nitori mantenía los ojos muy abiertos debido a la sorpresa. Nagisa Hazuki... Le estaba... ¡Besando! De lo impactado que se encontraba, no fue capaz ni de apartarse. Fue Nagisa quien se separó temeroso de haber metido la pata hasta el fondo. Nitori se levantó y tropezó con algo cayendo al suelo de culo.

-Lo siento, pero sentí que debía hacerlo.

-¡¿A que ha venido eso?! ¡¿Te estás burlando de mi?!

-No me estoy burlando de ti Ai-Chan.

-Entonces... ¿Por qué me has besado?

-Porque... Me gustas.

Nitori se sonrojó a más no poder.  ¿Le gustaba a ese rubio de verdad? Parecía que estaba diciendo la verdad. Pero a él le gustaba Rin y no podía estar con Nagisa. Le haría daño al final y él no quería eso.

-Lo siento Nagisa. Pero a mi me gusta Rin-senpai.

Nagisa se enfadó. Nitori estaba ciego si no veía que sus sentimientos no eran correspondidos y que jamás lo serian.

-¿Pero no te das cuenta? A Rin-Rin le gusta Haru-Chan y a Haru-Chan le gusta él y Mako-Chan. Lo que quiero decir es que el no siente nada por ti.

-Pero...

-Ai-Chan, tienes que ver lo que tienes delante y aprovecharlo.

Nagisa le tendió la mano para que se levantase y la cogio volviéndose a sentar a su lado. Miró al rubio a los ojos y percibió que todo lo que decía era la más pura y bella verdad. Alguien le quería. Besó a Nagisa con timidez y torpeza y el rubio le respondió con ternura.

-Intentemoslo Nagisa. Espero no herirte.

-Tranquilo Ai-Chan. No lo harás. Se lo que puede pasar.

Nagisa le acarició con cariño la mejilla.

-Te quiero Ai-Chan

-Intentaré quererte Nagisa.

Espero que no queráis ver una escena Hard ahora, porque su relación, que fue corta, no pasó de besos y caricias. Nagisa se cansó de que Nitori pensase siempre en Rin cuando estaba con él y los comparase. Además, apareció en la vida de Nagisa, un chico de cabellos azulados llamado Rei.

Y os preguntaréis que que sucedió con ellos. Pues veréis:

Actualmente, Nagisa está felizmente casado con Rei Ryugazaki, un chico que se unió al club de natación por insistencia de Nagisa.

Nitori, va detrás de Rin, consiguiendo, sin saberse como, salir con él.  Aunque para ello, tuvo que hacer que Rin le pusiera los cuernos a su novio Haruka Nanase.

¿Y como es que lo sé? Nagisa y yo tenemos una relación muy estrecha. Me lo contó todo el un sueño... Tengo que dejar de beber mientras veo Free! ¡No!

La verdad ahora. Soy una íntima amiga de Nagisa, mi nombre es Hannah y solo quería contaros el primer amor de estos dos chicos tan iguales. Tal vez, ese fue otro de los motivos por los que no duró su historia de amor. Aunque debido a ello, empezó otro capítulo en sus vidas al que podríamos llamar Swimming Dance.

En esta historia, lo raro abunda, pero emociona.

FIN

ESCRITO POR: NEKO-CHAN