Yaoi en el Aire

Historias de temática yaoi (chico x chico) desde para todos los públicos hasta +18. Historia creadas por Neko-Chan y Chen. Los personajes no nos pertenecen, las historias si.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Lo raro abunda, pero emociona

-¡No voy a hacerlo!

-Cuentemelo Rin-senpai.

-¡Qué no Nitori! Me voy que ya llego tarde.

Seguro que os estaréis preguntando que que narices sucede aquí.  ¿Una pelea de enamorados? Si y no. Como explicarlo sin adelantar acontecimientos. Será mejor que lo explique desde el principio.

Nitori Aiichiro, un chico bajito de pelo gris y ojos azules, siempre se ha sentido diferente. Desde pequeño,  Nitori se dio cuanta de que las niñas no le llamaban la atención. Además, no entendí porque todos los chicos de su clase se fijaban en ellas. "¿Es que no se dan cuenta de los guapos que son todos?" Se preguntaba constantemente Nitori.

Fueron pasando los años y Nitori se daba cada vez más cuenta de los sentimientos que inspiraban las personas en él. A él no le atraían las chicas, sino que se sentía atraído por uno de sus compañeros de clase. Entonces, en pequeño Nitori, sufrió la peor de las experiencias.

A Nitori le gustaba uno de sus compañeros de clase, Yuki. Un día,  Nitori se armó de valor y le dijo a ese chico lo que sentía por el pero el chico le miró con cara rara y se fue. A los pocos días, ese chico le hizo creer que él también sentía lo mismo y le dijo que le esperara detrás de la escuela, en ese parquecito que ocultaba la maleza. Craso error el de Nitori al creerle e ir allí. Cuando llegó, creyó que Yuki no vendría o que se había cansado de esperarle. Yuki llegó y a Nitori se le aceleró el corazón. Detrás de Yuki, apareció el resto del grupo con el que siempre iba.  "Algo va mal.  Esto no me gusta nada." Pensó Nitori. Intentó huir, pero ya le habían cerrado el paso. Tembló. Los chicos le golpearon,  le empujaron hasta hacerle caer y le patearon mientras se reían de él y le insultaban.

Cuando Nitori consiguió llegar a casa, sus padres tomaron medidas. Se mudaron de barrio y le cambiaron de instituto. Su nuevo instituto tenia habitaciones para internos y a petición suya, sus padres accedieron a que se quedara allí.

El instituto Samezuka era uno de los mejores institutos de la zona y el más representativo en natación. Asique nada más llegar y dejar las maletas (una bolsa llena de ropa y una mochila con algunos recuerdos y libros), bajo para hablar con Seijuro Mikoshiba, el capitán capitán del equipo para apuntarse al equipo (en estilo braza de pecho). Y así lo hizo. Después, caminó por los pasillos para familiarizarse con el lugar.  A la vuelta a su habitación, se dio cuenta de que se había perdido. Dobló una esquina y chocó con alguien.

-Disculpeme.

-Ten más cuidado hombre.

Miró al chico y se quedó medio embobado. El chico era delgado, alto, musculoso, pelirrojo con ojos rojos y dientes afilados como los de un tiburón.  Podría decirse que fue un amor a primera vista. Un flechazo instantáneo.

-¿Sucede algo?

-Esto... Me he perdido y no se como llegar a mi habitación.

-Tranquilo.  Yo te llevaré.

-Gracias.

Empezamos a caminar por los pasillos hasta llegar a las habitaciones.

-¿Cual es tu habitación?

-Es la... 148.

-Anda, que coincidencia. Vamos a ser compañeros de habitación.

-Qué alegría. Por cierto, me llamo Nitori Aiichiro.

-Yo Rin Matsuoka.

Rin y Nitori se llevaban bien, pero Nitori se dio cuenta de que jamás podría contarle sus sentimientos porque temía que le volviesen a pegar.

Volvamos al momento donde hemos empezado la historia.

Nitori se quedó con las ganas de saber a donde iba Rin. Pensó que iría con Haru y sus otros amigos y los celos le consumían.  No podía soportarlo. Se tumbó en la cama y continuó leyendo un libro que le habían prestado. Oyó la puerta y su corazón se aceleró. Seguro que Rin había vuelto porque quería estar con el. Se levantó y abrió la puerta. Se llevó una desilusión.

-Hola Nagisa.

-Hola Ai-Chan. ¿Está Rin-Rin?

-No, Rin-senpai se acaba de ir. Creí que había quedado con vosotros.

-Conmigo al menos no. ¿Puedo pasar?

-Si claro.

Le dejó pasar y se sentó en su cama. Nagisa Hazuki era bajito (como Nitori), con el pelo rubio y los ojos morados. Su mirada era cautivadora, atrayente y podría decirse, que le atraía un poco a Nitori.

Nitori se sentó en una silla ya que así podría admirarle desde cerca sin que el otro sospechara.

-¿Qué querías Nagisa?

-Pues verás... Yo quería hablar contigo...

-¿Conmigo?

-Sí...

Entre curioso y sorprendido, Nitori se sentó al lado de Nagisa. ¿Qué tendría que hablar el rubio con él?

-Bueno, pues dime. ¿De que querías hablarme?

Durante unos instantes, Nagisa pareció dudar. No dijo nada. En vez de hablar con palabras, habló con sentimientos. Con actos. Nitori mantenía los ojos muy abiertos debido a la sorpresa. Nagisa Hazuki... Le estaba... ¡Besando! De lo impactado que se encontraba, no fue capaz ni de apartarse. Fue Nagisa quien se separó temeroso de haber metido la pata hasta el fondo. Nitori se levantó y tropezó con algo cayendo al suelo de culo.

-Lo siento, pero sentí que debía hacerlo.

-¡¿A que ha venido eso?! ¡¿Te estás burlando de mi?!

-No me estoy burlando de ti Ai-Chan.

-Entonces... ¿Por qué me has besado?

-Porque... Me gustas.

Nitori se sonrojó a más no poder.  ¿Le gustaba a ese rubio de verdad? Parecía que estaba diciendo la verdad. Pero a él le gustaba Rin y no podía estar con Nagisa. Le haría daño al final y él no quería eso.

-Lo siento Nagisa. Pero a mi me gusta Rin-senpai.

Nagisa se enfadó. Nitori estaba ciego si no veía que sus sentimientos no eran correspondidos y que jamás lo serian.

-¿Pero no te das cuenta? A Rin-Rin le gusta Haru-Chan y a Haru-Chan le gusta él y Mako-Chan. Lo que quiero decir es que el no siente nada por ti.

-Pero...

-Ai-Chan, tienes que ver lo que tienes delante y aprovecharlo.

Nagisa le tendió la mano para que se levantase y la cogio volviéndose a sentar a su lado. Miró al rubio a los ojos y percibió que todo lo que decía era la más pura y bella verdad. Alguien le quería. Besó a Nagisa con timidez y torpeza y el rubio le respondió con ternura.

-Intentemoslo Nagisa. Espero no herirte.

-Tranquilo Ai-Chan. No lo harás. Se lo que puede pasar.

Nagisa le acarició con cariño la mejilla.

-Te quiero Ai-Chan

-Intentaré quererte Nagisa.

Espero que no queráis ver una escena Hard ahora, porque su relación, que fue corta, no pasó de besos y caricias. Nagisa se cansó de que Nitori pensase siempre en Rin cuando estaba con él y los comparase. Además, apareció en la vida de Nagisa, un chico de cabellos azulados llamado Rei.

Y os preguntaréis que que sucedió con ellos. Pues veréis:

Actualmente, Nagisa está felizmente casado con Rei Ryugazaki, un chico que se unió al club de natación por insistencia de Nagisa.

Nitori, va detrás de Rin, consiguiendo, sin saberse como, salir con él.  Aunque para ello, tuvo que hacer que Rin le pusiera los cuernos a su novio Haruka Nanase.

¿Y como es que lo sé? Nagisa y yo tenemos una relación muy estrecha. Me lo contó todo el un sueño... Tengo que dejar de beber mientras veo Free! ¡No!

La verdad ahora. Soy una íntima amiga de Nagisa, mi nombre es Hannah y solo quería contaros el primer amor de estos dos chicos tan iguales. Tal vez, ese fue otro de los motivos por los que no duró su historia de amor. Aunque debido a ello, empezó otro capítulo en sus vidas al que podríamos llamar Swimming Dance.

En esta historia, lo raro abunda, pero emociona.

FIN

ESCRITO POR: NEKO-CHAN

Lo raro abunda, pero emociona. Resumen

Desde pequeño, Nitori se ha enamorado de personas inalcanzables. Pero un día,  descubrirá que es posible que alguien le quiere. Aunque sea uno de los amigos de la infancia de "Rin-senpai" y sea su rival en el mismo estilo de relevos.

Historia simultánea al capítulo 11 de Swimming Dance.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Swimming Dance (X)

Meses después

De momento todo iba bien. Iba muy bien. Haru y yo estábamos juntos, pero no se lo habíamos contado ha nadie, aunque parecía que Nagisa ya lo supiera.

Haru y yo estábamos en su casa. Habíamos pasado una de las noches más inolvidables que habíamos pasado. Nos habíamos unido el uno al otro.

Haru dormía tranquilamente cabeza a abajo agotado por el ejercicio que habíamos hecho esa tarde. Le acaricié sus oscuros cabellos con ternura repartiendole besos por las marcas que le había dejado. Tal vez me había sobrepasado un poco para ser la primera vez que ambos lo hacíamos.

Había sido muy cuidadoso en todo momento. Siempre pendiente de él, de sus gestos. No quería hacerle daño y que me abandonara. Pero en ningún momento se quejó.  Bueno, cuando... Como explicarlo sin que suene mal... Me fui introduciendo en Haru. Que vergüenza contarlo. No entraré en detalles.

-¿Makoto?

No me había dado cuanta de que Haru había despertado. Estaba tan guapo recién despierto: con su pelo negro despeinado y sus ojos azules medio despiertos. Era para comérselo.

-Estoy aquí Haru.  ¿Cómo estás? ¿Te duele algo?

-Me siento cansado y me molesta un poco la cadera.

-Lo siento, creo que me pasé un poco.

-Tranquilo Makoto. Fue muy bonito.

-Gracias cariño.

Él se giró lentamente. Le di un tierno beso en los labios para después abrazarle. Al poco le solté y me levanté buscando mi ropa interior.

-¿Makoto?

Por fin encontré mis calzoncillos y me los puse. Me giré y vi su cara mostraba miedo. Estaba asustado. ¿En serio creía que me iba a ir?

-¿Qué te apetece desayunar?

Le sonreí y él respiró aliviado. Pasé todo el día cuidando de Haru intentando que se moviera lo menos posible pero no me hizo mucho caso. Sólo se quedó quieto cuando se metió en la bañera para que pudiera limpiarle.

Empecé enjabonandole la espalda para pasar después a sus brazos musculosos. Me encantaban. Bajé la esponja por su pecho deleitandome al pasar los dedos por su "tableta" para llegar a su cadera. En ningún momento me dijo que parara,  asique continúe. Acaricié la parte externa de sus muslos. No tenía las piernas tan musculadas como las mías pero estaban muy bien. Continúe acariciando la parte interna de sus muslos. Fui subiendo hasta su... Pequeño delfín y... Estaba dispuesto para jugar... Y... No me hagáis decirlo.

Todo fue genial hasta el día en el que me di cuenta de los auténticos y verdaderos sentimientos de Haru. Me había utilizado. Él en realidad no me quería a mi, solo me utilizaba y yo como un tonto había caído.  Esto se había acabado.

CONTINUARA...

ESCRITO POR: NEKO-CHAN

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Swimming Dance (IX)

Pasado

Me encontraba entre la espada y la pared. Desde que Rin había muerto no sabía qué opción elegir. Desde que éramos pequeños, Makoto había sido mi todo. Su alegría era mi alegría. Su tristeza era mi tristeza. Pero cuando apareció Rin y su "participemos en el relevo" todo mi mundo cambió. El día que Rin nos dijo que se iba a Australia, sentí qur algo se rompió en mi interior y comprendí que Rin ya no sólo era mi amigo sino algo más. Cuando estuvimos los dos solos dijo aquellas palabras que me desarmaron totalmente.

- Me volveré más fuerte y entonces vendré a por ti y nos iremos juntos.

En su momento no las entendí bien, pero con el paso de los años y esas palabras empezaron a cobrar sentido.

La amistad es eterna, o eso suelen decir. Makoto fue el único que siguió a mi lado y volvió a ser lo más importante para mí. Pasamos todo el rato juntos y cada vez me sentía más agusto a su lado. No quería que terminara nunca.

Ingresamos en la preparatoria Iwatori donde coincidimos con Nagisa. Ay... S rubio hiperactivo con su "Haru-chan" "Mako-chan", se le echaba de menos (aunque algunas veces le quisiera mandar de una patada al espacio). La noticia que nos dio Nagisa me dejó un poco en shock. Iban a demoler el lugar donde tantos recuerdos felices había pasado con Rin y los demás. Decidimos ir allí y desenterrar viejos recuerdos. Nagisa y yo caminábamos a la misma altura mientras que Makoto iba detrás de mí cogido a mi camiseta.

Cuando lo vi creí que era una sombra del pasado, pero era él y mi corazón se aceleró de tal forma, que me asusté. Toda mi felicidad se fue cuando Rin me reto (no pudimos hacer la carrera porque no había agua de la piscina) y nos tiró el trofeo antes de que él se fuera. Sentí que mi corazón se rompía en mil pedazos.

La siguiente idea que tuvo Nagisa me animó un poco. Iniciar un club de natación para poder competir contra Rin. Todo fue "genial". Tuvimos que arreglar nosotros la piscina, tuvimos que busca nuevos miembros (Nagisa se encargó de ello) y lidiar con Kou (la hermana pequeña de Rin). Cuando los demás no no estaban le preguntaba por su hermano, pero nunca sabía de él. Cada vez lo sentía más lejos y eso me dolía.

-Haru. Haru, ¿ me oyes?

Había olvidado que iba de vuelta a casa con Makoto. Como desde que había vuelto Rin.

-Perdona, ¿ que decías?

-Haru estas muy raro.

-¿Tu crees?

- Todos lo hemos notado Haru. Desde que volvió Rin estas raro. ¿Qué ha pasado?

Estaba harto. Tal vez por ser un idiota y no decirle a Rin lo que sentía en su momento le había perdido, pero a Makoto no le quería perder. No lo iba a permitir.

- Qué me he dado cuenta de quién soy y lo que siento.

-¿Y qué sientes?

- Qué te quiero

Makoto se me quedó mirando y quise que se me tragase el Océano. Por no querer perderle, le había perdido.

-Haru...

-Makoto... Esto... Yo...

No pude decir nada más porque Makoto me estaba... ¡Me estaba besando! Por un momento creí que estaba soñando, pero no. Makoto Tachibana, mi mejor amigo y el chico que me gustaba ( uno de ellos) me estaba besando. Mi sueño se había hecho realidad.

CONTINUARA

ESCRITO POR : NEKO-CHAN

Un día de perros (III)

Tras hacer comida para todos (un delicioso pollo al curri acompañado de una tempura de verduras perfecta que dejó a los presentes si palabras) y tener una reunión estratégica en el salón del pelirrojo, el grupo había decidido que lo mejor que podían hacer era poner al corriente de la situación de Kuroko al resto del equipo de Seirin. De esa forma no tendrían que estar inventando excusas por su falta a los entrenamientos y además conseguían más gente para ayudar a resolver aquel embrollo.

Kagami, por su parte, se sentía fatal.
No solo por tener que aguantar a la “Generación de los Raros”( que después del shock inicial habían vuelto a sus personalidades originales), si no también por el hecho de que echaba de menos a Kuroko. Si,si, como leeis.

Cierto que estaba ahí, pero no era lo mismo. No solo su miedo a los perros lo mantenía alejado, si no que teniendo esa apariencia, Kagami no podía jugar con el al baloncesto, ni podía revolverle el pelo como solía hacer, tampoco podía pararse a descifrar esos pequeños ticks casi inexistentes que había aprendido a descifrar y que decían mucho de lo que el peliazul en verdad pensaba y-

Kagami-kun piensa cosas muy interesantes

Decir que al pelirrojo casi le da algo era quedarse corto.

-¿¡QUÉ?!¡KUROKO!¡TU...!¡YO...!AGHHHH ¡NO ME LEAS EL PENSAMIENTO!-gritó con la cara completamente roja.

Mis disculpas Kagami-kun,no puedo evitarlo

La respuesta de Kuroko venía acompañada de unos alegres movimientos de cola y ojos chispeantes. Ya, no podía evitarlo.....¿De verdad esperaba que se creyera eso?

Pero es la verdad

-¿¡Y SOLO ME LO HACES A MI YOU BRAT!?-

Personalmente pienso que Kagami-kun es mucho más interesante que las fantasías sexuales que tiene Aomine-kun con Kise-kun o la lista de nuevas tiendas que Momoi-san quiere visitar

-No quiero saber nada sobre eso....solo....ugg, creo que me has traumatizado de por vida...-gimió

Kagami mientras se tapaba la cara con las manos.

-Bakagami,¿Que haces hablando solo?-

-No,no Aominecchi, Kagamicchi estaba hablan con Kurokocchi-

-Al parecer Tetsu-kun solo puede hablar con uno de nosotros por vez-

-¿Podeis andar en vez de hablar? Tengo cosas más importantes que hacer que dar vueltas con un panda de inútiles-

-Maa~Maa~Shin-chan,debes responsabilizarte de tus actos!!-

-¡Silencio Takao!¡Y deja de colgarte de mi brazo!-

-Awww, Midorin se a sonrojado!-

-¡YO NO ME HE SONROJADO NANODAYO!

Kagami suspiró por enésima vez ese día,se le estaba haciendo eterno....

Kagami-kun,¿nos vamos adelantando? No deseo ser relacionado con ellos ni con la escena que están realizando

-Recuerda que son tus amigos Kuroko-

También los tuyos Kagami-kun

Una sonrisa se hizo presente en su cara, la primera desde la mañana. Realmente no importaba el aspecto que tuviera, Kuroko seguía siendo Kuroko, y de alguna forma siempre conseguía alegrarle el día.
Viendo la sonrisa en la cara de su Luz, Kuroko soltó un pequeño ladrido y se acercó más a él, aquella vez, Kagami ni se inmutó.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Por fín habían llegado al gimnasio. Kagami ya tenía sudores fríos al imaginar la bronca que (aunque inmerecida) le iba a caer, pues de alguna forma la Entrenadora siempre le echaba la culpa de lo que fuera que le pasara a Kuroko, estuviera el relacionado o no.

Lo sentía por Midorima....pero no se iba a cortar un pelo en echarlo a él ante el Demonio con tal de salvar su pellejo.
Bueno, ahí va nada.
Kagami abrió las puertas del gimnasio y con largas zancadas se puso enfrente de una sorprendida Aida Riko a la que no tardó nada en decirle.

-JURO QUE YO NO TENGO NADA QUE VER!! ES TODO CULPA DE MIDORIMA!!-

-Espera...¿Qué?¿Pasa algo Kagami?¿Y Kuroko?¿Y qué haceis llegando tan tarde?-la creciente aura maligna de la Entrenadora fue interrumpida por un indignado Midorima que con paso enfadado se encaró al As de Seirin.

-VUELVO A REPETIR QUE YO NO TENGO LA CULPA DE QUE KUROKO SE TRANSFORMARA EN PERRO-

-¿¡¡QUE KUROKO QUEEEEEEEEEEE!!?-el equipo entero de Seirin miraba sorprendido alternando las miradas entre Kagami y Midorima y el grupo que estaba en la puerta.

-Bu-bueno, no se como explicarlo,pe-pero Kuroko fue transformado en perro y...-

-¿De qué hablas Kagami?¿Es que te golpearon en la cabeza con una pelota y ahora deliras?-preguntó Hyuga mirándolo como si se hubiera vuelto loco, bueno, lo entendía, a él aun le costaba creérselo...

Al parecer Kuroko creyó que ese era buen momento para intervenir, diciéndole algo al Capitán telepáticamente. Lo que casi le ocasiona un infarto.

Mientras tanto, en una esquina del gimnasio....

Mientras que los recién llegados les explicaban a los jugadores de Seirin la situación, Furihata Kouki estaba intentando no entrar en pánico. Él realmente no buscaba problemas, ni quería causarlos, pero últimamente no podía escapar de ojo del huracán.
Con manos temblorosas cogió el móvil y marcó rápidamente, ni siquiera esperó a que la otra persona hablara para soltar un aterrorizado

-¡COMO SE TE OCURRE CONVERTIR A KUROKO EN PERRO!-

CONTINUARA...
ESCRITO POR: CHEN